Gatos adultos: nutrición y salud diaria
El gato adulto necesita una alimentación completa, acceso al agua, la posibilidad de moverse y un entorno en el que pueda trepar, esconderse y desarrollar sus comportamientos naturales.

Alimentación y peso
Los gatos pueden ganar peso poco a poco, sobre todo tras la castración. Pesa la comida, controla el apetito y adapta la cantidad de energía. La pérdida rápida de peso es peligrosa para el gato y debe tratarse con la ayuda del veterinario.
Líquido
Coloca varios cuencos con agua en lugares tranquilos. La comida húmeda puede aportar líquidos. Hay que tomar en serio cualquier cambio en la sed o en la micción.
Dientes y pelaje
Revisa la boca y cepilla el pelaje según sea necesario. El mal aliento, los nudos, el picor o una disminución del aseo personal pueden ser síntomas.
¿Se necesitan suplementos?
Un pienso completo para gatos suele cubrir las necesidades básicas. Solo debes administrar suplementos que estén destinados a gatos y tengan una finalidad clara.
Haz que las comidas ofrezcan una visión general clara
Decidid cómo vais a medir y controlar la comida en casa. Si varias personas rellenan el cuenco, una nota conjunta puede facilitar saber qué come el gato. En un hogar con varios gatos, también es necesario poder distinguir los hábitos alimenticios de cada uno.
Anota el pienso y los posibles suplementos en el mismo sitio. Así te resultará más fácil consultar la información si cambia el apetito de tu mascota o si quieres hablar sobre su alimentación con el veterinario.
Presta atención a las decisiones del gato
¿Qué lugares elige el gato para descansar y disfrutar de las vistas? ¿Qué tipo de juegos suele buscar? Reconocer los patrones habituales facilita la detección de cualquier cambio. Toma nota si el gato empieza a evitar un lugar o deja de participar en alguna actividad que suele disfrutar.
Parte de la observación sin determinar inmediatamente la causa. Es posible que haya que analizar ese mismo comportamiento en relación con la alimentación, el entorno y la salud, y un producto no es necesariamente el siguiente paso.
¿Cuándo hay que acudir al veterinario?
En caso de rechazo a la comida, pérdida de peso, cambios en los hábitos de evacuación, vómitos, dolor o cambios en el comportamiento.