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Perro adulto: alimentación, actividad y suplementos

Guía sobre la alimentación, el peso, la actividad física y el cuidado dental de los perros adultos, y cómo evaluar la necesidad de suplementos alimenticios.

Las necesidades de un perro adulto dependen de su tamaño, raza, nivel de actividad, si está castrado y su estado de salud. El objetivo es mantener un peso estable, un sistema digestivo sano, una buena salud bucodental y un nivel adecuado de actividad.

Perro al aire libre en la playa

Alimentación y condición física

Toma como referencia un pienso completo y fíjate en el estado físico del perro, no solo en su peso. Las golosinas y los juguetes masticables deben incluirse en el aporte energético total.

Actividad diaria

El ejercicio físico regular y la estimulación mental se adaptan a cada persona. Una repentina falta de ganas de moverse, una disminución de la energía o un cambio de comportamiento no deben atribuirse a la pereza.

¿Se necesitan suplementos?

Un perro sano que siga una dieta completa no suele necesitar un multivitamínico general. Un complemento debe tener un objetivo concreto, como, por ejemplo, cubrir una necesidad específica en la dieta.

Medidas preventivas

Cepíllale los dientes, revisa la piel, el pelaje, las orejas, las garras y las heces, y presta atención a los cambios que se produzcan con el tiempo.

Haz un resumen de la semana

Toma como referencia los paseos habituales del perro, sus momentos de juego, las comidas y los descansos. Unas sencillas anotaciones durante una semana pueden mostrar cómo es el día a día, incluso cuando varias personas se turnan para cuidar del perro. Anota también las recompensas y la comida extra para que te hagas una idea completa de su alimentación.

El objetivo no es complicar el día a día, sino tener un punto de partida claro a la hora de plantearse un cambio. Elige una cuestión cada vez, por ejemplo, cómo se miden las raciones o cómo repartís la actividad.

Haz un seguimiento de lo que realmente cambia

Si modificáis una rutina, tomad nota de lo que hacéis y por qué. Anotad observaciones concretas en lugar de limitaros a calificar al perro como «animado» o «cansado». Si el cambio afecta al apetito, la actividad física o el comportamiento y persiste, llevad las notas cuando pidáis consejo. Cualquier nuevo cambio debe tener un objetivo claro dentro del contexto general.

¿Cuándo hay que acudir al veterinario?

En caso de cambios persistentes en el apetito, el peso, la sed, las deposiciones, la actividad física, la respiración o el comportamiento.